Conectarse

Recuperar mi contraseña



Artemisia
Admin - MP
Lionel Linxpaw
Admin - MP
Necalli
Admin - MP
Aaron Vanhagger
Admin - MP

Últimos temas
» Broken ♛ Crown {Normal}
Jue Jul 27, 2017 11:04 pm por Invitado

» One Piece Ascension (Cambio de botón REALIZADO)
Mar Jul 25, 2017 10:17 pm por Invitado

» Instituto Takemori rol [Confirmación Cambio de botón Elite]
Lun Jul 24, 2017 10:30 pm por Aaron Vanhagger

» Kaosu no Rakuen [Confirmación Cambio de Botón]
Dom Jul 23, 2017 8:27 pm por Aaron Vanhagger

» [Misión E] Enano enmascarado [Alfa y Kazuki]
Dom Jul 23, 2017 7:18 pm por Alfa

» [Social - Flashback] Let's play [Privado: Nowell]
Dom Jul 23, 2017 6:46 pm por Nowell

» [Entrenamiento - Flashback] A warm cup of love [Privado: Nowell]
Dom Jul 23, 2017 6:45 pm por Nowell

» [Misión E] Enano enmascarado
Dom Jul 23, 2017 6:37 pm por Artemisia

» [Misión E] Ayuda al Historiador [Toma y Kayode]
Dom Jul 23, 2017 5:33 pm por Toma

» Técnicas de Necalli
Dom Jul 23, 2017 3:33 pm por Necalli

» [Mision E] Tiempos de Desorden (Zalanna)
Dom Jul 23, 2017 2:43 pm por Toma

» [Misión E] Sobras de Pasqua
Dom Jul 23, 2017 9:55 am por Necalli

» Loving Pets! - Confirmación Afiliación Normal
Dom Jul 23, 2017 5:59 am por Invitado

» Caminando Entre Fantasía {Afiliación Elite}
Sáb Jul 22, 2017 2:58 pm por Invitado

» [Misión E] El pulpo mas grande [ Archer - Saya ]
Sáb Jul 22, 2017 12:36 pm por Archer


El foro Fairy Tail Rol basado en el manga y la historia de Hiro Mashima: Fairy Tail. Las imágenes no son de nuestra propiedad; las imágenes se sacaron en su mayoría de los diferentes Arts de Fairy Tail. Agradecemos a aquellos artistas que contribuyeron a los gráficos del foro. La edición de estas fueron realizadas por Necalli.

Las guías, normas, post y demás temas del foro corresponden a sus autores, por favor, se pide que se respeten estos. Agradecemos a todos por su colaboración y hacer posible este foro.


Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Shiraiwa Rinken el Jue Feb 23, 2017 12:02 pm

Doña Elsa siempre fue una rata incomprendida. Sí, habéis leído bien, una rata. Obviamente no una rata común, sino que alguna clase de mutación de esta especie animal que, gracias a algún tipo de don otorgado por la magia, logró desarrollar sus capacidades intelectivas hasta ponerlas al nivel de los seres humanos, consiguiendo incluso aprender a utilizar su propio lenguaje. Sí, una rata parlante da mucho rollo, pero eso no es de lo que he venido a hablaros.

Como sea, tal y como os decía, Doña Elsa siempre fue una rata incomprendida, pues desde pequeña desarrolló una indomable pasión por la cocina que era mal vista por los de su misma especie. ¿Que por qué? ¡Joder sí que sois pesados, pues porque las ratas no cocinan! Las ratas roban, rebuscan entre la basura y se llevan a la boca lo primero que encuentren por poco higiénico que sea. Fin. Pero Doña Elsa despreciaba ese tipo de comportamiento, pues con un sentido del gusto y el olfato extremadamente desarrollados no era capaz de soportar los pútridos sabores de la basura o la comida descompuesta, ni siquiera podía soportar el sabor de un trozo de queso que hubiera quedado rancio. Mirad que era delicada, ¿Eh? Pues sí, toda una señora ratita.

Por eso cierto día doña Elsa decidió emanciparse de su familia ratuna y convertirse en una rata independiente que pudiera convertirse en la mayor cocinera del mundo entero, alguien que solo cocinara los platos más extraordinarios, capaces incluso de saciar a su exquisito paladar. Sin embargo, dado que ni los seres de su raza ni ninguna clase de animal podía entender la excelencia de su arte culinario doña Elsa hubo de ingeniárselas para cocinar para las únicas criaturas capaces de saborear y aprovechar sus creaciones: los humanos, lo cual fue un poco difícil... ¡¡Porque las ratas no cocinan para humanos, sería una maldita locura!! Sin embargo, la señorita rata consiguió apañárselas por un tiempo, convenciendo a algunos humanos en dejarse controlar por ella y convertirse en sus títeres cocineros. ¿Cómo lo hacía? Colocándose sobre su cabeza y tirándoles de los pelos, así podía controlar los movimientos ajenos... ¡Y si no os lo creéis echadle un poco de imaginación, que estamos en un foro de magia! Así fue como durante unos años no dejaron de aparecer en ciertos lugares de Fiore niños que de repente parecían ser cocineros extraordinarios, pero que al cabo de un tiempo dejaban de saber cocer una maldita patata. Sí, porque solo los niños son tan idiotas como para dejarse controlar por una rata; y sí, porque la ansia de Elsa la hacía viajar de un lugar a otro del mundo para dar a conocer sus habilidades culinarias en la sombra, esperando el momento oportuno en que pudiera darse a mostrar por aquello que era...

Y la oportunidad se le ofreció. Ocurrió un día en que un crítico culinario de grandísimo renombre elogió el plato creado por aquel "joven chef", alabándolo a niveles astronómicos y exigiendo conocer en persona a tal artista. Por supuesto, fue el niño quien salió a ver a susodicho hombre, pero en cuanto llegaron a la mesa del cliente, el orgullo de doña Elsa y un extraño arrojo la hicieron saltar desde la pequeña cabeza del chiquillo para declararse como la verdadera artista culinaria creadora de todos aquellos magníficos platos. Cuando la rata saltó sobre la mesa y empezó a hablar todos la observaron fijamente, y cuando finalmente llegó al final de su explicación ocurrió... todo el mundo empezó a gritar como desquiciados y a correr por el lugar como si temieran contraer la peste negra o algo parecido. Estuvieron a punto de enviar a doña Elsa a la cárcel, pero habría sido demencial encarcelar a una pobre rata -o quizá habría sido algo demasiado normal-, por lo que después de semanas de deliberación dejaron libre a la pobre animal. Doña Elsa entendió esto como que era su momento estelar, su momento para brillar, la hora de sacar a relucir su genio y habilidad sin ocultar lo que era: una rata. Por eso invirtió todo el dinero que durante años había amasado, montó su propio restaurante y contrató a todo personal que le fuera necesario... con la desventaja de que todos ellos huían del lugar al descubrir que su contratadora era ni más ni menos que una rata.

- Y es por eso que necesito su ayuda señor mago. -anunciaría una pequeña rata en pie en cima de una mesa de cierto restaurante vacío.

- Ya... -respondería cierto sujeto inexpresivo, cruzando los brazos a la altura del pecho e intentando entender todo lo dicho con toda la calma posible.

- Por favor señor mago, solo pude contactar con usted y otro maguito más, ustedes dos son mi última esperanza, si no accede no podré cumplir con mi sueño nunca...

- Ya... -respondería aquel seriucho y larguirucho peliazabache, mientras observaba fijamente a aquella débil y suplicante rata frente a él, como una frágil criatura a merced de la crueldad de un mundo que no aceptaba a esas pobres criaturas como dignas cocineras... y enternecido por tal fragilidad, el joven muchacho no solo no desenvainó su espada y cortó en dos a la ratita, sino que se permitió asentir con firmeza y responder con voz determinante- Esta bien señora rata, puede contar conmigo, la ayudaré para esta tarea, y si su otro ayudante se niega a hacerlo... ¡¡Le golpearé la cabeza contra el suelo hasta que acepte hacerlo!!

Y así es, señores y señoras como... colorín colorado, este cuento ratuno... ¿Ha empezado?
avatar
Shiraiwa Rinken
Rango E

Mensajes : 8

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Takumi el Jue Feb 23, 2017 3:51 pm

Lamentó haberle fallado señor Takumi -se disculpo su secretario Vincent mientras viajaban en la carreta.- Las reuniones no estaban programadas para que duraran tanto, sugiero que vayamos algún restaurante. Por supuestos los gastos serán pagados de mi bolsillo.

No seas tan dramático -dijo el joven empresario con una sonrisa mientras miraba por la ventana el distrito comercial de Shirotsume.- Vamos a cualquier restaurante, no necesitas hacerte cargo del gasto... también perdiste tiempo en las reuniones después de todo. Ya estarías en tu casa con tus hijos de otra forma.

El buen hombre asintió las palabras de su jefe se puso a cotejar notas mientras pensaba el lugar indicado para cenar, ya iba siendo tarde por lo que esperaba encontrar un lugar que al menos tenga espacio. Takumi por su parte miraba por la venta negocios, en especial aquellos que eran de comida. También sentía mucha hambre pero a diferencia de su subordinado que tenía en mente lugares costosos, él deseaba probar algo nuevo de verdad. Los cheff's eran muy habilidosos en el arte de los sabores, no tenía queja alguna en sus platos, pero últimamente se sentía animado a degustar recetas mas rústicas.

Taku soltó un suspiro de resignación cuando por fin sus ojos captaron un negocio, tenía grandes vidrieras que dejaban ver el interior. Estaba vacío, eso era extraño a esa hora por que ya era el momento de cerrar. La curiosidad taladró la cabeza del joven que no perdió el tiempo y detuvo el carro. Alegando que había encontrado un lugar para cenar sin molestias bajó con su secretario y caminaron hasta el restaurante.Obviamente el secretario al ver la fachada humilde del local no estuvo de acuerdo y entabló un discurso de sermones con argumentos redundantes del por qué era una mala idea. Por supuesto el joven empresario le respondió solo con una sonrisa socarrona y entró por la puerta principal. Una campanilla sonó dando aviso de su llegada. Molesto por como su secretario le seguía musitando cosas al oído Takumi decidió hacer el pedido.

Buenas noches, mi nombre es Takumi y él es mi acompañante Vincent. Nos gustaría cenar algo si es posible... -miró al joven sentado en una mesa y luego desvió sus ojos a... ¿una rata? ¿en la mesa?- señor ¿está consciente que tiene una alimaña en la mesa?
avatar
Takumi
Rango E

Mensajes : 46

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Shiraiwa Rinken el Vie Feb 24, 2017 12:09 pm

Regocijose la rata al descubrir que finalmente había dado un paso al frente hacia el día en que su sueño se viera cumplido. Bajaron los ángeles desde los cielos y entonaron un cántico de brillante gloria mientras un halo de luz rodeaba la cabeza del inexpresivo peliazabache, quien aun con los brazos cruzados a la altura del pecho esperaba alguna respuesta de parte del animalillo. Y doña Elsa se la dio, con un extasiante brillo en su mirada: emocionada, hipnotizada, ilusionada, seducida.

- Mi héroe... -enunciaría la rata en tono agudo y chirriante, mientras la rojez empezaba a tomar posición entre sus peludas mejillas. Y llevada por la emoción, aquella rata, conmovida a la par que enamorada, correteó hacia el borde de la mesa con toda la intención de saltar directa a los brazos del mago... o volar, volar y conseguir alcanzar su rostro para plantar un buen besazo entre sus labios. Su héroe, su príncipe, el primer adulto salvador que se había mostrado dispuesto a cumplir con su pedido y convertirla en mujer.... digo, en rata cocinera.

Mas antes de que lo consiguiera la puerta chirrió, y este sonido fue suficiente para que la pequeña animal tropezara contra la lisa mesa y se pegara de bruces contra la superficie de la misma, rompiendo un pequeño trozo de sus alargados dientes. Una vez recuperada del dolor la animal se alzaría enfurecida y, tras saltar ágilmente al hombro del mago que ya se habría girado en dirección los recién llegados, daría comienzo a sus dichosas y malhumoradas increpancias.

- ¡El reztaurante aun eztá cerrado, malditoz! ¿¡Cómo oz atrevéiz a veniz aquí y entrar zin preguntar ziquiera!? ¡¡Zuziaz rataz callejeraz, me habéiz robado mi momento!!

- Calle señora rata. -diría el joven de rojiza mirada mientras ponía un dedo en el hocico de la pequeña criatura y volvía a depositarla sobre la mesa en la que previamente se encontrara- Esta señora alimaña es la cocinera del restaurante chaval, estoy seguro de que podría hacer una buena tortilla con tus testiculos eclosionados. Queréis comer algo, ¿Verdad? Podría deciros que volvierais esta noche cuando abramos el restaurante... pero eso no va a pasar. -paso a paso el varón se acercaría hacia la mesa en la que se hubiera sentado el primero de los invitados, seguido de su lapa insignificante, colocándose justo frente a este, desenfundando su espada y clavándola directamente sobre la mesa- Veréis, la verdad es que esta señora rata necesita algo de mano de obra, y aunque me he ofrecido a ayudarle una sola mano no es suficiente para cumplir con todo el trabajo, así que ya que habéis aparecido aquí de repente y ni os habéis molestado en llamar a la puerta supongo que puedo consideraros voluntarios para el trabajo. ¿Verdad? ¿Verdaaaad? Dime que sí u os atravieso el culo con la puta espada ahora mismo. Si es de vuestro agrado o no no es mi problema. -después de echr su cuerpo hacia el frente para intentar intimidar al pelinegro finalmente recogería la espada y la envainaría, dando un paso atrás y cruzaría los brazos a la altura del pecho de nuevo- Será solo por una noche, venga, no es para tanto, ¿Verdad? Y si al señor ricachón no le apetece mover un dedo siempre puede hacer que su lapa pegajosa trabaje por él, ¿Verdad? No me vengáis con idioteces y aceptad de una puta vez, no tengo todo el maldito día.

Y entre tanta muestra de testosterona, insultos y mala educación, los ángeles se fueron por donde vinieron y fueron los diablillos quienes empezaron a revolotear alrededor de aquel muchacho riendo juguetonamente. Sin embargo, la respuesta de la pequeña alimaña no se hizo esperar, pues aquel que tenía al frente se había convertido en alguien a quien adoraría por el resto de los tiempos...

-Mi héroe...
avatar
Shiraiwa Rinken
Rango E

Mensajes : 8

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Takumi el Sáb Feb 25, 2017 4:43 pm

Pero ¿cómo te atreves? -dijo el secretario enfadado, intercediendo con mas enfado que el mismo Takumi.- ¿acaso no sabes quien es él?

Cálmate Vicent, no es necesario armar un conflicto de la nada -Takumi empujó un poco atrás antes de que la despreocupada acción de su compañero le costara la vida. Después de todo el tipo estaba armado y no mostró vergüenza de ello, exhibió su arma con altanería en frente del empresario intimandolo. Eso tal vez hubiera servido hace años, pero no ahora. El muchacho se sentía molesto por la actitud del sujeto, no tanto por amenazar su vida ya que estaba acostumbrado a ello sino mas bien al amenazar también la vida de su subordinado que lo había seguido hasta ese punto. Si algo ocurría iba a ser expresamente su culpa.- La educación es lo que hace a los hombres seres razonables. -Se volteó un segundo a la rata parlanchina, nunca había visto una en su vida pero este mundo da para todas las posibilidades así que solo se disculpó.- Lamento la interrupción, si estaban en una reunión privada no lo sabíamos, solo deseábamos algo que comer luego del trabajo. Aparte el letrero de ''cerrado'' no está puesto. Pero por otro lado... -Sus ojos se desviaron al tipo amenazador que lo había intimado hasta hace unos pocos segundos. Con una sonrisa amable y un tono de voz educado prosiguió.- Es una pena que no tengan ayuda, no son personas amables así que se entiende. Ahora me pregunto, si lo que necesitan es ayuda ¿decir por favor no seria un buen comienzo?. Al menos endulzarles un poco el oído. Amenazando de muerte no conseguirán nada... a menos que solo le interese pelear.

En el fondo de sus ojos Takun soltaba un destello de luz, era Raijin deseoso de entrar en acción. El muchacho trataba de frenar esos poderes que llevaba consigo, si el lugar era destruido en consecuencia él sería el culpable. Pero era complicado ir contra la furia del celestial o del mismo ogro que quería también participar. Tal vez por eso lejos de asustarse se animó a contestar provocativamente.
avatar
Takumi
Rango E

Mensajes : 46

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Sayen el Jue Mar 16, 2017 6:58 pm

Era simplemente genial saber que no sólo se sentía cómoda ante las mujeres o cualquier ser de sexo femenino sino que las ratas parlantes también le simpatizaba. Genial, simplemente sorprendente, podía hablar normalmente con cualquier ser femenino pero no preguntarle la hora a un muchacho muy alto en la calle. La verdad, llegados a esta altura,. Sayen creía que comenzaba a empeorar más y más al punto de no retorno. Qué deshonra para ella que en esos tres años de pura libertar no había podido soltarse con las personas como era correcto, que seguía temiendo a los hombres grandes, a los borracho e incluso a cualquiera que pareciera un poco sospechoso. Apenas dos muchacho se habían ganado lo que podía llamarse "confianza" de ella pero a un nivel tan bajo que la hacía sentir un desastre. Cuando estaba con su "hermana" no era de esa manera, se sentía más fuerte, más segura pero no, no tenía que pensar en eso, aún faltaba mucho para verla y si al llegar ella era un desastre sólo le causaría preocupaciones a Zalanna. Tenía que ser fuerte, decidida, amable con todos, enfrentar sus miedos pero... ¡el hombre que lavaba los platos le daba mucha mala espina!

Volvió a enfrascar su cabeza en la tarea que tenía por delante, en la necesidad de terminar aquella tortilla de prueba para poder trabajar un poco en ese lugar y ganar unos jewels esa noche, pero las miradas de reojo del hombre de la bacha no se acababan. Ni aunque tuviera cara de sapo podía fiarse del todo de él y le daban escalofríos cuando sus miradas se cruzaran. El hecho de que tuviera un vaso de vino cerca no la dejaba tranquila y aunque era bajo no podía dejar de pensar que podía ser peligroso.

Suspiró, dio vuelta la tortilla y la pasó a un plato. Tomó un cuchillo y la cortó en porciones pequeñas que la dueña del lugar pudiese probar, no quería que la regañara ni nada por el estilo si estaba demasiado grande los trozos aunque las personas no solían comer en tamaño rata. No iba a quejarse, un trabajo era un trabajo y necesitaba el dinero pero no sabía cuánto tiempo iba a aguantar su paranoia respecto al hombre de la bacha ni las exigencias de la dueña. No era mala rata, pero Sayen no había practicado ese tipo de comida en mucho tiempo y temía estar haciendo algo mal.

Dejó un pedazo de queso sobre la tortilla y tras eso tomó el plato para llevarlo al salón, donde la señora rata intentaba conseguir otros dos empleados al menos para esa noche. caminó con la espalda erguida y traspasó las puertas de la cocina hacia el comedor, no tardó mucho en encontrar a la rata y se acercó a ella ignorando a las personas del local. Bastante concentrada estaba en intentar caminar bien con la falda negra y los zapatos de tacón que llevaba en conjunto como si fuera un uniforme.

Se detuvo frente a la señora y dejó el plato preguntándole si de esa forma estaba bien. Mientras la rata examinaba el plato, Sayen se acomodó las mangas de su camisa blanca y enganchó en su cabello trenzado un mechón que se había deslizado fuera de su peinado. Sus ojos, con curiosidad, observaron a los presentes. Eran los tres hombres, su sola presencia la pudo nerviosa y al ver que el enormemente alto estaba armado las alarmas de la joven se dispararon. ¿Serían las personas que ayudarían o acaso estaban buscando pelea allí?

Pasó saliva, demasiado nerviosa como para hablarles, y elevó los hombros con incomodidad mientras la rata se dirigía a ella para decirle que su trabajo estaba bien echo con un seseo en la voz que era casi gracioso. Asintió una vez, alagada por sus palabras y tomó el plato para volverse pero la rata la detuvo.

—Ustedez, ¿van a trabajarz o noz? —les dijo la rata a los muchachos con un tono acusatorio—. ¿Tengo que dezirlez que hay recompenzaz o dizuadirloz con la prezenzia de esta muchacha? Hombrez, hombrez, a trabajar que el tiempo ez oro.

Sayen los observó, intentando ocultar con sorpresa su miedo, y sonrió contrariada. Aquello no le gustaba nada.


avatar
Sayen
Rango E

Mensajes : 57

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Takumi el Vie Mar 24, 2017 8:31 pm

Ambos muchachos se miraron desafiantes, estaban a solo escasos centímetros de terminar en una riña. El sujeto portaba un arma, pero Takumi tenía sus transformaciones así que de pelear todo se volvería un problema. Tal vez ese hubiera sido su fin, pero en un momento una señorita salio desde la cocina con un plato entre sus manos, el cual ofreció a la rata para que ella probara y diera el visto bueno. Vicent había alertado de aquello a su amo tomándolo del hombro. El empresario al darse cuenta que no solo había objetos en el lugar sino también personas relajó su posición para evitar el conflicto.

¡Uff! Esta bien -dijo soltando un profundo suspiro para calmar sus ansias, luego retrocedió lo suficiente para que el tipo con el arma no se sintiera nuevamente desafiado.- Mire señora rata, si tiene un problema y necesita ayuda yo puedo asistirla. Sin embargo, como dije anteriormente, mi compañero y yo estamos hambrientos y recién terminamos nuestros deberes laborales. Por tanto con que nos prepare algo antes no estaría mal, lo vamos a pagar. Ese plato que le sirvió la señorita se ve bastante bien, a mi me gustaría probarlo. Luego podemos hablar de su carencia en el personal que la asiste.

¿Señor?

Takumi sabía bien que su subordinado no tenía intenciones de ayudar a la rata o al mal educado espadachín que los había recibido. Lo único que le importaba era volver a casa con su familia. Al muchacho también le desagradaba la idea pero, lamentablemente, su hermana estaba pasando unas cortas vacaciones con su maestra en la costa sur. Por tanto no había nadie esperando su regreso en casa, al menos con esto mataba el tiempo.

No te preocupes Vicent sé lo que quieres decirme por eso puedes volver a casa en este momento si lo deseas, estoy seguro que tus hijos te esperan al igual que tu mujer. -Dijo el muchacho saludando a su asistente mientras le tomaba la mano.- Puedes usar el coche si lo deseas, solo asegúrate que el chófer vuelva por mi mas tarde. Saluda a tu familia de mi parte. -finalmente volteo una vez mas hacia la rata preguntando.- ¿y bien? ¿que decide señora? ahora solo tiene un cliente...
avatar
Takumi
Rango E

Mensajes : 46

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Sayen el Sáb Abr 01, 2017 2:58 pm

Sayen se sorprendió por lo rápido que el delgado hombre, acompañado por lo que parecía ser su secretario, aceptó ayudar a cambio de que primero le dieran algo de comer. Pero no algo preparado o distinto, sino lo que ella tenía en manos. Observó con curiosidad la tortilla, creyendo que no sería suficiente para ellos dos, pero al final se acercó a los muchachos y les tendió, con cierta timidez con la cual ocultaba sus temores, el plato que querían.

—Puedo traer algo para tomar si la señora lo permite —les dijo con una pequeña sonrisa mientras dejaba el plato en la mesa cercana a ellos y observaba a la rata.

—Bah, si ayudan, no importa. Zolo no ze olviden de hazer las cozaz bien —les recordó incluyéndola en todo eso y la muchacha asintió—. Mozos y gente en la cozina, eso es todo lo que nezezito. Zi hacen su trabajo, pueden irse —finalizó con un aire molesto antes de saltar de la mesa y dirigirse a paso acelerado hacia la cocina donde seguro iría a gritarle a alguien.

Sayen volvió sus ojos al muchacho de cabellos negros e intentó verse lo más natural posible, aunque retrocedió un paso con las manos detrás de la espalda. No quería ser muy obvia, pero la presencia del otro caballero aún la asustaba un poco y ese aire de riña que acababa de ver no la había dejado para nada tranquila.

—Yo estaré en la cocina, no... es de mi preferencia servir en las mesas. ¿Puedo encargártelo? —le preguntó ladeando la cabeza suavemente y con una sonrisa.


avatar
Sayen
Rango E

Mensajes : 57

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Takumi el Jue Abr 06, 2017 4:11 pm

Takumi recibió el plato ofrecido por la muchacha de cabellos dorados en silencio, tan solo mostrando como agradecimiento una sonrisa llena de felicidad. Miró en otras mesas para buscar una en la que se sintiera cómodo, era algo quisquilloso con la posición, le gustaba disfrutar de un buen plato mirando por la ventana. Cuando por fin se decidió dejó su comida en la mesa y corrió la silla para sentarse.

Un refresco, agua, jugo, lo que sea me vendría bien para beber; muchas gracias señorita. -Le dijo contestando a la tímida mujer que había cocinado para él. Luego volteó un segundo para responderle a la rata parlanchina- Los ayudaré, en lo que pueda, no soy excelente cocinero pero puedo asistir en otras labores.

Por suerte para él su misma compañera le había dejado un puesto cómodo para desenvolverse, el de un mozo. Atender al público era algo que le resultaba bastante sencillo puesto que recurrentemente estaba desenvolviendo ese papel en los múltiples negocios familiares. No puede ser muy distinto ofrecer una carta de comidas a realizar tratos comerciales con codiciosos empresarios. Eso lo relajó mientras probaba un bocado del plato. Le sorprendió la calidad del plato manejando tan pocos ingredientes, aunque también podría ser que su estomago ya le reclamaba probar algún bocado.

No se preocupe señorita, si usted está cómoda cocinando platos como este estoy mas que seguro que nos irá bien. Podría recomendarlo para cuando lleguen los clientes, no soy un experto en la elaboración pero en sí parece un plato rápido de hacer. Sin embargo debo saber mas sobre todo ya que estaré a cargo de los pedidos... ¿qué otros platos incluyen la carta de comidas? ¿cual es la especialidad de la casa? ¿cuántos pedidos cree que la cocina puede soportar sin perder el ritmo de entrega? pero sobre todas las cosas ¿cómo se llama tu jefa y tu? -hizo otro bocado mientras veía como el matón de la espada que lo había recibido se iba a la cocina.- Disculpa, no te dije mi nombre, me llamo Takumi es un placer. Realmente quiero colaborar con ustedes pero la situación me parece algo irreal, aparte que los modales de ciertas personas dejan mucho que desear y como eres la única que parece poder hablar de forma civilizada...
avatar
Takumi
Rango E

Mensajes : 46

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Sayen el Lun Abr 10, 2017 4:13 am

Sayen acompañó al muchacho hasta la mesa que había elegido y asintió cuando le dijo que podría traerle lo que fuera para tomar. Se encargaría de eso rápidamente, creía tener a mano unos refrescos y unos vasos recién limpios para él, al menos como para que se alimentara antes de trabajar. Sabía que estar de un lado a otro con el estómago vacío era malo y no quería que el muchacho se desmayara del hambre de pronto, no era conveniente para el negocio de la rata y esa señora no parecía demasiado amable en ese tipo de situaciones. Mejor no hacerla enojar.

Iba a retirarse para darle al muchacho su bebida cuando él volvió a hablar respondiendo con amabilidad a su pedido de que se encargara de las mesas. Era bueno saber que él podía encargarse, aunque ver al otro sujeto yendo hacia la cocina le dio una mala sensación, no quería sentirse así pero no podía evitarlo. Tendría que hacer un esfuerzo de voluntad para no ponerse a temblar, pondría a prueba su resistencia para poder manejar ese tipo de situaciones. Mejor acostumbrarse, algún día tendría una misión con alguien así de alto y debería soportarlo.

Sus ojos violetas se centraron de nuevo en el muchacho y terminó de escuchar sus palabras.

—Es un poco extraño todo esto, joven Takumi, pero supongo que incluso dar una mano a alguien así es algo bueno —le dijo con una pequeña sonrisa amable a pesar de saber bien que ella estaba haciendo todo aquello por dinero—. Iré a por su bebida y contestaré sus preguntas.

Tras decir aquello se apresuró a la cocina, entrando con cuidado para no golpear a nadie, y tomó de la heladera más cercana un refresco saborizado junto con un destapador. Tras eso tomó uno de los vasos con forma de copa enana y se volvió hacia el local. Las mesas estaban casi todas tendidas y el lugar impoluto, listo para abrir en cuanto el horario llegara y el camarero no tuviera hambre.

Fue hasta su mesa y dejó el vaso. Abrió el refresco con cuidado y dejó que él se sirviera pues temía cometer algún error. Aún le ponía nerviosa saber que tendría tantos hombres alrededor. Tenía que calmarse.

—Según he leído, la especialidad de la casa son los espagueti con salsa de verdeo —empezó a informarle al estar a su lado, llevándose una mano al mentón mientras intentaba recordar todo—. Los platos que tenemos, además de ese y el que estás probando, son dos plato de pollo, dos de carne, uno de pasta rellenas y tres postres. En cada carta están los nombres por lo que los mismos clientes lo pedirán con ello —le dijo con tranquilidad y volviendo la mirada a él—. La cocina puede sacar hasta tres platos cada quince minutos porque somos pocos.

Creyó que con eso estaba todo. No creía que explicarle de qué era cada plato fuera útil ya que tendría que leerlo para entenderlo y tenía una carta a mano si así deseaba hacerlo. A punto estuvo de decirle que se retirarse hasta que se dio cuenta de que no había respondido una pregunta.

—La jefa se llama Elsa y yo soy Sayen, si necesitas algo puede llamarme, estaré en la cocina. —Tras decir eso se apartó un paso—. Comenzaré a preparar algunas cosas, disfruta la comida —le pidió despidiéndose con una sonrisa.


avatar
Sayen
Rango E

Mensajes : 57

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Takumi el Lun Mayo 01, 2017 4:30 pm

Takumi prosiguió con su comida mientras escuchaba atentamente a la muchacha de cabellos dorados. El menú sugerido a los clientes debía centrarse en el plato principal, ya que al ser la especialidad de la casa debía incitar con mayor chance a que vuelvan al local. Si el negocio quería florecer y mantenerse, los espaguetis con salsa de verdeo debían ser tan deliciosos como su nombre. En eso reflexionaba el joven sin ser un experto; había probado platos hechos por los mejores chefs de Fiore después de todo, tenía algo de conocimiento en el asunto. Tal vez no tanto como para prepararlo pero si para saber que una buena pasta es un plato extremadamente atrayente.

Miró un segundo al número de mesas, era suficiente para 12 parejas lo cual bien administrado en tiempo no alborotaría el trabajo en la cocina. Lo único que sería malo es que las 12 mesas se ocupasen al mismo tiempo. Y como el negocio aparentaba ser nuevo descreía la posibilidad en que fuera a llenarse tan rápidamente la primera noche, mas sabiendo que la ''jefa'' es una rata parlanchina.

Takumi -contestó el muchacho luego de que la cocinera se presentase- Muchas gracias señorita Sayen, cuento con usted buena suerte. -le dijo a la muchacha antes de que esta se retirase a su puesto en la cocina. Ya le había servido la comida, proveído un refresco y sobre todo contestó las preguntas muy educadamente; seguramente si le hacía los mismos cuestionamientos a la señora Elsa esta le terminaría mordiendo. Tal como lo veía Takumi ella era la única persona normal con la cual hablar.

Finalmente luego de cenar, agarró sus platos y cubiertos para llevarlos a la cocina y dejarlos en una mesa. No sabía exactamente dónde dejar las cosas sucias y como lo vio desocupada y fuera de la viste de los comensales la creyó propicia. Luego se preparó para el trabajo de mesero, si bien su ropa era lo suficientemente elegante para el trabajo necesitaba una bandeja, una libreta dónde anotar los pedidos y un repasador para cualquier eventualidad.

No podía negar que se sentía algo nervioso, nunca había hecho ese trabajo y siempre le incomodaba el pensamiento de que algo fuera a pasar mal. Como que se le cayeran los platos o que hubiese una mosca en la comida, debería hacer malabares con explicaciones. Pero la gran pregunta que él no dejaba de formularse era: ¿alguien en algún momento pasará esa puerta?.
avatar
Takumi
Rango E

Mensajes : 46

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Sayen el Mar Jun 27, 2017 5:58 pm

Sayen saludó cordialmente a Takumi antes de retirarse a la cocina y comenzar a pelar zanahorias y batatas para las siguientes comidas que fueran a preparar. Cuando terminaba de pelar los vegetales los ponía en unas fuentes con agua y un poco de limón para poder mantener el estado correcto de cada uno, así mismo haría con las papas cuando le tocara trabajar en ellas. Había mucho para hacer en la cocina y cuanto más rápido pusiera su cabeza en una tarea menos atención le prestaría a su compañero de cocina que parecía muy interesado en tenerle un ojo encima de manera casi literal. Ella intentaba no prestar atención y continuar con sus tareas sin poner mala cara.

Para la primera comida tendrían que tener la crema a punto y las cebollas cortadas por lo que tendrían que lavarlas y hacer un corte amplio para poder adelantar algo de trabajo en la parte de los vegetales. Había muchos platos que las personas podrían elegir y pronto llegarían las órdenes, o eso esperaba, sino la rata se podría como una furia y no quería tener que calmarla. Bastante tenía con la idea de calmar sus propios nervios como para poder lidiar con los de otros sin estos se ponían a gritar o patalear por culpa de los nervios.

Con una práctica que parecía no haber olvidado, pronto la maga tuvo una gran cantidad de vegetales sin cáscara y los guardó en la heladera en diferentes tuppers con el agua bien fría para que se mantuvieran. Tras eso comenzó a lavar las papas con cuidado de no dejar tierra en ellas y sacando los pequeños tubérculos de las que estaban recién sacadas de la tierra o de las que estaban poco maduras e intentaban echar raíces entre sus compañeras para poder seguir creciendo. Esas papas necesitarían más cocción y maduración porque resultaban más duras al estar verdes, por esa razón Sayen las peló primero pero las colocó últimas en los tachos con agua para que se ablandaran un poco con el calor de la cocina.

A sus espaldas, ya adelantado, su compañero comenzaba a calentar las sartenes y a hacer el arroz. El aroma en el aire le daba un poco de hambre.


avatar
Sayen
Rango E

Mensajes : 57

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Azucar, pimienta y sal [Misión rango E] [Takumi]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.